miércoles, 25 de febrero de 2015

CUANDO NACE LA ESPERANZA.




Hoy, en el diario Información de Alicante, ha aparecido este artículo mío que espero os guste. Aunque sospecho que no complacerá a todos, es la pura verdad, lo que siento en el alma.
Ahí lo tenéis:

EL NACIMIENTO DE UNA ESPERANZA.
            Es hermoso ver un nacimiento, de un ser vivo, de una idea, de una esperanza… Ver cómo lucha por salir a la luz, cómo salva los obstáculos que intentan impedir su desarrollo. Y ayudar a su gestación, dentro de nuestras posibilidades, sin ánimo de protagonismo alguno, si no poniendo los intereses del pueblo por encima de los propios. Es hermoso, muy hermoso.
            Hace tan solo unos meses me invitaron a participar en las primeras asambleas de Guanyem Alacant, y acudí sin hacerme demasiadas ilusiones. Por aquellos días también había ido a una asamblea fundacional de Podemos, y había estampado mi firma de apoyo a ese movimiento que se ofrecía como renovador de una vida política que me parece, a mí y a muchos otros, anquilosada, corrompida y nunca desarrollada hasta sus últimas consecuencias democráticas. Pasar de una dictadura a una democracia sin romper nada es casi imposible, a menos que se esté dispuesto a sumir muchos pecados originales. Por eso, una vez completado el ciclo histórico correspondiente y en plena crisis decepcionante y reveladora de esos defectos congénitos, se impone un cambio profundo. Y ese cambio solo lo puede dar una izquierda que haya estado ausente del amañado bipartidismo de la llamada y ya excesivamente larga Transición.
            Mucha gente, incluidos muchos periodistas, no han sabido comprender el proceso de gestación de este movimiento imparable de la nueva Izquierda. Aquí todo ha surgido de abajo hacia arriba. Por mucho que Guanyem estuviera en principio promovida por personas de IU, esa no fue nunca “la marca blanca” de esta formación política. Desde un comienzo hubo en sus asambleas, estrictamente democráticas y abiertas a todos, personas de muy variados orígenes, incluido de Podemos, o como yo, rigurosamente independientes, aunque con objetivos comunes: Devolverle la voz al pueblo, al que se privó de ella en la victoria franquista de 1939, y solo se le devolvió con ciertos condicionamientos (monarquía no refrendada, bipartidismo asegurado por astutas leyes y sistemas electorales, listas cerradas, etc.) en el 78.
            Ha sido muy hermoso ver cómo la criatura nacía y se desarrollaba, espontáneamente, desde asambleas libres y democráticas, donde aún se está gestando un programa, unas candidaturas abiertas y libres, ajenas a las siglas. Donde al fin están confluyendo fuerzas tan imprescindibles para este movimiento popular como Izquierda Unida y Podemos, junto a muchos otros partidos y organizaciones ciudadanas de parecido signo.
            Y es de lamentar que el personalismo y los dogmas de Compromís impidan la confluencia, al menos en el ámbito local, de esta fuerza con el resto de formaciones populares dispuestas a dar un vuelco a la marcha política de esta ciudad y este país.
            La responsabilidad histórica de Compromís puede llegar a ser muy grave; y por muchos argumentos exquisitos que esgriman sus intelectuales, no nos van a convencer de que aquí, en la ciudad de Alicante, lo más probable es que no saquen suficientes votos para tener una concejalía y, consecuentemente, los pierdan para las fuerzas progresistas, regalándolas a la Derecha y haciendo posible que se repita la penosa situación de hace 7 años, cuando con una mayoría de votos de Izquierda, su división dio a la Derecha la mayoría de concejalías. Puede ser que una grave miopía política les impida ver la realidad, pero me temo que son otras las razones: los protagonismos propios de una visión obsoleta de la vieja política.
           

                                                                     Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 24 de febrero de 2015

SIRENAS.



En la Tertulia de ayer teníamos que escribir sobre el tema "Sirenas". Esta fue mi aportación:

LES SIRENES.
            El tío Chacopino había nacido en la isla y apenas pisó en su vida otra tierra que las 30 hectáreas de pueblo, muelle y secarral, rodeadas de mar habitualmente tranquilo, que formaban su mundo, a poco más de dos millas náuticas del Continente. Solo en ocasiones, con el fin de vender el producto de la pesca, desembarcaba en Santa Pola o en Alicante, para llevar los peces, aún vivos, a las lonjas donde los pescateros pujaban por el fruto de su trabajo, que apenas le compensaba de los esfuerzos y los peligros que corría en su dura profesión. A lo largo de su ya prolongada existencia había visto a más de uno de sus vecinos engullido sin remedio por las olas del que no siempre era pacífico “Mare Nostrum”. Pero no se quejaba. Su vida era la mar, la isla, la familia y las tardes de taberna en “Ca’l Merdeta”, con sus amigos y compadres.
Ahora ya no fantaseaba, como cuando era un niño y se zambullía cerca de la Cueva del “Llop Marí” donde, según decían los más viejos, de vez en cuando recalaban bellísimas sirenas que, tras descansar allí unos días, seguían su rumbo a Gibraltar y el lejano Océano. Había que llevar cuidado con ellas, pues parece ser que encandilaban a los hombres con sus cantos y se los llevaban al fondo del mar, del que nunca volvían, ni vivos ni muertos; aunque algunas veces, una procesión de etéreos fantasmas había sido vista recorriendo las murallas en las noches más oscuras, profiriendo gritos  lastimeros, en inútil porfía por regresar al mundo de los vivientes. Al niño Chacopino se le erizó el vello siempre que pensaba en aquellas criaturas marinas antropomorfas.
            Desde que empezó la guerra, los tabarquinos solían apostarse en las murallas del norte de la isla, desde donde, cuando el aire está limpio, se puede ver Alicante bajo el monte Benacantil. Muchas veces, en medio de la noche, los resplandores de las bombas de aviación que caían sobre la capital iluminaban los cielos del horizonte y al rato, un sordo rumor de explosiones llegaba a las costas isleñas. En otras ocasiones, era de día cuando negras columnas de humo se alzaban sobre la castigada ciudad, mientras el tardo retumbar llegaba a Tabarca como un lamento profundo, como el estertor de toda aquella pobre gente que estaba muriendo en esos mismos momentos. El desfase entre el resplandor nocturno de las explosiones y el rumor de las mismas lo explicaba en voz alta don Eusebio, el maestro, a sus vecinos, atribuyéndolo al tiempo que tarda el sonido en recorrer los 20 kilómetros de mar que los separaban de la urbe. ”Un minuto, más o menos”, concluía, mirando a lontananza.
            Aquel día de mayo de 1938, el tío Chacopino y otros dos pescadores, el “Chano” y el tío Parodi, se dirigieron un su “llaut” de vela latina a Alicante, con el fin de reclamar la herencia de una casa del pueblo. Dejaron la barca amarrada al muelle de tierra y se dirigieron por el Parque de Canalejas, camino de la Casa de Alberola, donde tenía su despacho el notario. En eso, un ulular espeluznante hirió sus oídos.
         -¡La sirena! – gritaba la gente que huía hacia la Plaza de Balmis, en busca del refugio antiaéreo. El tío Chacopino, con sus compañeros, siguió al gentío mientras, del fondo de sus más viejos recuerdos, extraía la insidiosa amenaza de las pérfidas sirenas de Tabarca. Luego, en el estrecho subterráneo maloliente y atestado de gente aterrada, tuvo que esperar un largo rato, oyendo sobre sus cabezas, de vez en cuando, las explosiones y crujidos que un minuto más tarde llegarían a la isla en forma de un sordo rumor. Hasta que, de nuevo, el ulular de marras avisó de que ya había pasado el peligro.
Al salir al exterior, un panorama dantesco rodeó a los tres pescadores. Los sanitarios y los policías retiraban varios cadáveres y algún herido, de entre los escombros de un edificio que se había desplomado por efecto de una bomba.
            -Collons amb la sirena! – se dijo el tío Chacopino – Millor haguera sigut veure´m  amb les que, quan  jo era xiquet, descansaven en la Cova del LLop Marí.

Miguel Ángel Pérez Oca.

martes, 17 de febrero de 2015

ESTA VEZ, SÍ.



Hoy,17 de febrero de 2015, el diario Información de Alicante me ha publicado esta carta en el correo del  lector, como carta destacada. En ella me congratulo de la fórmula de consenso que la plataforma Guanyem Alacant y la formación Podemos han alcanzado para presentar una candidatura de unidad en las próximas Elecciones Municipales de Alicante. También hago un llamamiento a Compromís para que asuma su responsabilidad histórica y se integre en Guanyem.
La carta dice así:

ESTA VEZ, SÍ.
            En la Asamblea Extraordinaria de Guanyem Alacant, celebrada el 13 del presente mes, se ha aprobado, por una abrumadora mayoría de los presentes, la creación de un partido político instrumental que permita la unidad de la oposición en las próximas Elecciones Municipales. Ahora solo queda la aprobación de la Asamblea Ciudadana de Podemos Alicante para que sus miembros puedan participar también en esta operación y que así la ciudadanía alicantina que apuesta por el cambio pueda presentar una candidatura única. Los partidos que quieran coaligarse (EU, ERPV, etc.) podrán hacerlo sin problemas, y Podemos podrá adherirse con la participación de sus militantes y simpatizantes a título personal, como electores y como candidatos en primarias abiertas. Esta fórmula de conciliación satisface las aspiraciones de todos y será sin duda el marco de la unidad popular que se precisa para desalojar de una vez al PP de nuestro Ayuntamiento. Por fin se espera con alegría el consenso definitivo entre las dos posturas patrocinadas por Guanyem y Podemos. Albricias.
            Solo faltaría la adhesión de Compromís para que el bloque estuviera completo, y yo me permito hacer un llamamiento a los amigos de este partido, en el sentido de resaltar la enorme responsabilidad histórica en la que incurrirán de persistir en sus planteamientos tácticos de permanecer aislados en una tesitura tan importante como esta; cuando todos los votos ciudadanos son imprescindibles, si no queremos que se pueda repetir una situación tan absurda como la que tuvo lugar hace 7 años, en la que, con una mayoría de oposición fragmentada, el PP obtuvo la mayoría absoluta en la Corporación.
            Yo no me puedo imaginar un escenario peor que el de la continuación, en nuestro Ayuntamiento, del partido que ha traído a Alicante las imputaciones por corrupción, los despropósitos urbanísticos, las dimisiones del último alcalde y la última alcaldesa, los vicios del clientelismo, los enfrentamientos irreconciliables o el despilfarro en fiestas como las de este Carnaval en la Rambla, mientras en Alfonso el Sabio persiste la acampada de los desahuciados. La falta de sentido social, ciudadano y urbanístico del partido de Alperi y Castedo impone la necesidad de un cambio político muy profundo, por mucho que el PP, ahora, pretenda mostrarnos sus rostros más amables.
            Por todo esto, yo apuesto por la unidad de la ciudadanía alicantina que desea el cambio, con la advertencia a Compromís de lo absurda e irresponsable que, según mi modesta opinión, resulta su posición aislacionista. ¿Serán capaces de poner en peligro Alicante por un prurito de protagonismo o partidismo? Yo diría “allá ellos” si no estuviera en juego el futuro de esta ciudad a la que tanto amamos.


Miguel Ángel Pérez Oca.  

CON PERDÓN.


Si me lo permiten ustedes, voy a adjuntarles esta procacidad versificada que presenté el último martes en mi tertulia literaria. Les advierto que el contenido puede herir la sensibilidad del lector. El que avisa no es traidor.

ROMEO Y JULIETA SOLO
     QUERÍAN FOLLAR.
(Poema satírico a dos voces)

Se enfrentaron a los zotes,
los prejuicios y familias,
la moral de sacerdotes,
y murieron en vigilia.

Porque ellos, pobrecitos,
follaron solo un poquito.

Detesto cuentos odiosos
de románticos amores
platónicos o rijosos,
que devienen en horrores.

Porque esa moraleja
la inventó gente muy vieja.

Amor del puro enseñaba
en sus célebres escritos,
pero, mientras, retozaba
con efebos jovencitos.

Platón daba sus lecciones
bajándose los calzones.

El pecado lo inventaron
los curas para vender
matrimoniales contratos
de  muy machista jaez.

La mujer quieren sumisa
y que vaya mucho a misa.

Afecto y sexo geniales
entre el hombre y la mujer
es una suma de azares
que no suele suceder.

Para que eso te ocurriera,
mil años habría de espera.

No quieras de la fortuna
coincidencias tan extrañas,
que tú ya tuviste una
al formarse tus entrañas.

Miles de espermatozoides,
y el tuyo le dio al ovoide.  

¿De qué te quejabas, pues?
No pierdas tiempo en quimeras.
Goza la vida cual es,
sin querer plaza primera.

Ir tras tan vana ilusión
es inútil carrerón.

No consientas añagazas
que te apaguen los ardores,
ni digas que son migajas
lo que tienes por amores.

Vive y goza de verdad
del placer y la amistad.

Fíjate, no son migajas
lo que hay en el camino,
sino dulces que desgajas,
como uvas, del racimo.

Cada día es un regalo
donde no hay un fruto malo.

Romeo y Julieta, infelices,
no esperaban destacar
como tristes personajes
de tragedia tan simpar.

Pobrecitos, ellos solo…
solo querían follar.
                                                                   


miércoles, 11 de febrero de 2015

DE RAÍCES E IDEAS.



Ayer en nuestra Tertulia Literaria se presentaron varios trabajos muy buenos. Mi modesta aportación fue este relato sobre el racismo y sus raíces.
Y me diréis qué os parece.

LAS RAICES DE WALTER.
  “No tengo ni idea de cuáles son mis raíces” dice mucha gente de hoy, que ni conoce la historia de sus pueblos ni la de sus familias. Pero hubo otros tiempos en que la pureza de sangre, el abolengo o la raza eran primordiales para la promoción social de cada uno; y así les iba a los que no podían valerse de un buen pedigrí. No sé qué situación es peor, sinceramente, porque todo esto de las raíces ha provocado auténticas tragedias. Veamos si no lo que le ocurrió a Walter Kleiber, jefe del campo de concentración de Pathausen.
  El comandante Kleiber era un eficiente oficial de las SS, de limpia ascendencia aria. Repasando su árbol genealógico hasta la duodécima generación no aparecía en él una sola gota de sangre semita. Su padre fue general en la Guerra Europea, donde se había distinguido en varias batallas en las que mandó a muchos jóvenes germanos a morir por el Kaiser. Su abuelo paterno, químico, fue el inventor de los gases asfixiantes. Y su bisabuelo, marino, comandaba un velero que hacía tráfico de esclavos entre África y América del Norte. Por parte de madre, su abuelo Otto fue un reputado fabricante de armas, que exportaba a todo el mundo. De hecho, en todas las guerras de los siglos XIX y XX hubo víctimas de los fusiles fabricados en las factorías de la familia. Otros antepasados habían sido fiscales, funcionarios de prisiones, clérigos calvinistas y hasta algún ministro. Pero, desde luego, ninguno de ellos fue judío ni miembro de ninguna otra raza que no fuese la Aria más pura. Walter Kleiber estaba orgulloso de sus raíces.
  Pero aquel día nefasto, cuando acudió al hospital militar de Berlín a visitar a su padre agonizante, éste le confió un terrible secreto que no le dejaba morirse en paz.
  -Walter, hijo mío, he de decirte algo… Yo no soy tu padre biológico. Y aunque madre y yo te hemos querido siempre como nuestro único hijo, en realidad fuiste adoptado de entre los niños del Hospicio de Berlín. Pero debes jurarme que nunca intentarás localizar a tus verdaderos padres… ¡Júramelo! – y, tras oír la promesa del sorprendido Walter, el viejo expiró con una beatífica sonrisa bajo sus blancos bigotes enhiestos.
  A pesar del juramento hecho a su padre, Walter no pudo vencer la tentación de averiguar sus verdaderas raíces. Su destacado puesto en las SS le facilitó el camino; y ese mismo día tuvo en sus manos el registro del orfanato, donde aparecía el nombre de la madre biológica, muerta como consecuencia del parto: Sara Benchetrit, sirvienta de 16 años, que había declarado que el padre era desconocido, aunque a la hora de la muerte confesó que su amante secreto era el hijo de su patrón, un joven llamado Salomón Cohen, menor de edad, cuyo progenitor no quiso hacerse cargo del bebé. Al comandante de las SS se le pusieron los pelos de punta al leer los apellidos de los implicados, todos ellos hebreos. Y visto el expediente político del tal Salomón Cohen, resultó ser, efectivamente, un judío muerto en su mismo campo de Pathausen en 1942.
  Walter se trajo de Berlín todos los papeles relacionados con sus auténticas raíces y se encerró en su despacho, nada más llegar a su puesto. Su rostro permanecía inexpresivo, pétreo, forzado a ocultar la tempestad que bullía en el interior de su cerebro, donde su conciencia aria chocaba con sus neuronas semitas. Quemó en la chimenea todos los documentos comprometedores y se cuadró ante el espejo de cuerpo entero, donde habitualmente comprobaba el aspecto de su atuendo. Alzando el brazo derecho en impecable saludo nazi, gritó con toda la fuerza de sus pulmones:
  -¡Heil, Hitler!
  Después depositó su pistola Luger sobre la mesa y se fue desnudando lentamente. Cuando terminó de quitarse el uniforme y la ropa interior, contempló su aspecto desvalido y, por primera vez, reparó en su nariz aguileña y su cabello oscuro. Apoyó el cañón de su pistola en la sien y murmuró con voz impregnada de un profundo rencor:
  -Un judío menos.

  Y apretó el gatillo.                                                   
                                                                Miguel Ángel Pérez Oca.  

miércoles, 4 de febrero de 2015

GUANYEM Y EL SEXO DE LOS ÁNGELES. LAS DIFICULTADES DE LA CONFLUENCIA Y EL PECADO ORIGINAL DE LA IZQUIERDA.



El otro día me fui muy cabreado de la asamblea de Guanyem Alacant. Se trataba de exponer la solución encontrada por la Mesa de Confluencia para conseguir que Izquierda Unida y Podemos marcharan juntos en las próximas Elecciones Municipales de Alicante. La solución encontrada era convertir Guanyem Alacant en un "partido instrumental". Y hasta ahí la cosa funcionaba. Todos parecían aprobar la idea, pero en cuanto unos y otros (IU y Podemos) empezaron a hablar del asunto parecía que el tal "partido instrumental" era muy diferente según las ideas de unos y otros. El partido propuesto por IU permitía la coalición con otros partidos (o sea, con IU), mientras que el secretario local de Podemos (Jesús Bustos) dejó muy claro que ellos no participarían en ninguna organización que permitiera la sopa de letras. Con la vehemencia de las personas sencillas, una señora presente se levantó, indignada, e increpó a los presentes, quejándose de que no hubiera unanimidad en un tema que era para el bien de Alicante y la Democracia. La verdad es que me daba la impresión de estar presenciando la vieja escena de viejos líderes de viejos partidos disputándose, una vez más, el control de un fenómeno social. Fue lamentable, sobre todo porque parecía que lo decente era "tomar partido" (Yo soy de los buenos y los otros son los malos), y, según mi modesta opinión, no es eso. Me fui muy deprimido, harto de gente sobrada que quería imponerse por narices y de sectarios que no querían renunciar a los nombres y las banderitas. Y por la mañana, quizá dejándome llevar por la vehemencia que inspira el cabreo, escribí un artículo que hoy me ha publicado el diario Información. Esta tarde tendría que asistir a otra asamblea de Guanyem Alacant, pero, ¿qué queréis que os diga? No me apetece en absoluto aguantar los reproches y las chorradas de unos y otros.
Si de verdad ambos bandos son demócratas y ponen Alicante por encima de sectarismos, llegarán a un acuerdo final y harán posible el Alicante que todos deseamos. Si no, que les den morcilla.
Os pongo el artículo, y perdonad mi humor depresivo, pero estas cosas no deberían pasar.
Yo creía que habían llegado los nuevos tiempos, pero todo sigue como siempre, el ser humano, por lo visto, no tiene arreglo:

IZQUIERDA UNIDA, PODEMOS Y EL SEXO DE LOS ÁNGELES.
            ¿No os da vergüenza? ¿No sentís que estáis traicionando el mandato ineludible del pueblo para que, por encima de todo, realicéis la confluencia? Toda mi vida he sentido aprensión por los dogmas y los dogmáticos, por los iluminados y los sectarios. No soporto las líneas rojas. Me parece muy mal que por unos tiquis-miquis se reproduzca la penosa situación que tuvo lugar hace 7 años y que inauguró la era Castedo. En aquella ocasión Izquierda Unida malbarató la oportunidad de conseguir un concejal, que regaló estúpidamente al PP, por no quererse coaligar con el Bloc. Ganó Alperi cuando ya se veía en la calle, y al cabo de poco tiempo dimitió y designó como sucesora a su concejala de urbanismo, la multiimputada, dimisionaria y televisiva Sonia Castedo. Y todo por unos tontos reparos políticos y 300 votos de diferencia. ¿No aprenderéis nunca de la Historia?
            Me pregunto qué le costaría a los de Podemos ser menos dogmáticos y consentir que Izquierda Unida se coaligue con Guanyem, convertido en un partido instrumental y local de funcionamiento límpiamente asambleario, abierto a toda la ciudadanía, con todas las garantías democráticas y sin cupos partidistas. ¿De verdad que no queréis fagocitarlos? Y me pregunto también qué le costaría a los órganos de dirección de Izquierda Unida permitir a sus afiliados, por una santa y excepcional vez, participar como candidatos a un partido distinto del suyo, es decir, al partido instrumental de Guanyem, solo a nivel local. Si no fuerais dogmáticos, si no os pesara demasiado la mochila ¡a ambos! no estaríais a punto de traicionar a los alicantinos, y no reproduciríais los tiquis-miquis que siempre han perdido a la Izquierda de este país. ¡No le vamos a dar al PP el gobierno de Alicante por un quítame allá esas pajas! ¿Verdad?
            Hay dos alternativas:
            1.- Se establece una coalición electoral con Guanyem por parte de aquellos partidos que así lo deseen. Podemos no se coaliga, si no quiere, pero recomienda y permite a sus militantes y simpatizantes votar a Guanyem y presentarse como candidatos.
            2.- No hay coaliciones con Guanyem y, tanto Podemos como IU, al igual que cualquier otro partido que quiera, renuncian a presentar candidaturas propias y permiten que sus militantes se presenten como candidatos a Guanyem.
            Ambas son posibles y válidas y el que antes consienta la del otro demostrará ser el más democrático, noble, generoso, comprensivo y realista. Cualidades nada comunes en la política “viejuna”.
            La asamblea de ayer, día 2, fue penosa, como la anterior. Seguís discutiendo del sexo de los ángeles mientras los turcos del PP invaden otra vez Constantinopla. Si no lo veis es que estáis ciegos – lo que no me extraña, cuando oigo a los de Podemos decir que no son de derechas ni de izquierdas, y a los de IU reclamar no sé qué identidad que, por lo visto, es más importante que los objetivos -. Y mucha gente honrada de Alicante no os lo va a perdonar, ni a unos ni a otros. Yo, al menos, no os lo perdonaría nunca.

                                                                                      Miguel Ángel Pérez Oca.
                          (Publicado en el diario Información de Alicante, el 4-2-2015)



sábado, 31 de enero de 2015

¿PODREMOS?


Observo en la televisión la movilización de PODEMOS en Madrid y se me ponen los pelos de punta. En la Historia hay momentos únicos e imparables; hay días en que la ciudadanía se alza y se moviliza detrás de una idea y no hay ya quien la detenga. Y eso es lo que está sucediendo, para bien o para menos bien. Durante años, gente honesta, formada, concienciada, dispuesta a arriesgarse, ha trabajado para el día en que llegase un momento como este. Pero no siempre el premio se lo lleva quien se lo ha trabajado. El caso de los comunistas y después de Izquierda Unida es trágico, lamentable, pero muy ilustrativo. Durante el Franquismo, los viejos comunistas se jugaron el tipo y muchas veces la vida, para traernos un sistema decente y acabar con la dictadura, pero llegaron a última hora los “neo sociatas” de Felipe, con la pasta gansa de los socialdemócratas alemanes y el consentimiento tácito de los aperturistas del Régimen, desplazaron a los socialistas históricos de LLopis y se hicieron con el predominio de la Izquierda, instaurando el bipartidismo de la Transición, con todas sus imperfecciones y corruptelas. Cuando el comunismo soviético cayó con el muro de Berlín y enseñó sus vergüenzas, las fuerzas clásicas de la Izquierda se reagruparon en Izquierda Unida y trabajaron denodadamente para acabar con el bipartidismo y las castas políticas prepotentes y corruptas, pero cuando llegó la hora de la crisis, surgió un impreciso movimiento de jovencitos – el 15-M - que decían, algunos, no todos, que no eran de derechas ni de izquierdas, y convencieron a los votantes concienciados para que se quedaran en casa. Fastidiaron al PSOE y le dieron en bandeja la victoria por mayoría absoluta al PP de Rajoy. La culpa en parte la tuvo un correoso Cayo Lara que colaboró a la debacle sociata con su obtusa campaña de que votar al PSOE y votar al PP era lo mismo. Y ahora, cuando llega el año de las mil y una elecciones, cuando se prevé el surgimiento inevitable de una democracia del pueblo que sustituya al sistema que se derrumba, ese heterogéneo movimiento del 15-M ha parido una nueva formación, que no sé si llamarla partido, mediática, informática y “modelna” donde millones de personas de esas que decían que ya no iban a votar nunca más, van y se animan a marchar detrás de Pablo Iglesias II y sus eslóganes facilones: “Podemos”, “La Casta”, “tic-tac, tic-tac…” La verdad es que detrás de ellos hay una ideología muy imprecisa y hasta cierto punto equívoca, pero es lo que hay. El Pueblo se mueve y todo lo que suena a viejo, incluída Izquierda Unida, ha quedado muy cuestionado. 
            Yo pienso que los viejos luchadores de Izquierda Unida lo hubieran hecho mejor, si el pueblo hubiera confiado en ellos, y que los bisoños líderes de PODEMOS están condenados a repetir todos los errores que cometió la Izquierda en el último siglo. Pero, ya digo, es lo que hay. Y ya no se trata de subirse al carro del ganador, es, simplemente, aceptar lo inevitable. Que se hunda el viejo régimen, aunque ese naufragio arrastre a gente honesta y luchadora, para que pueda venir al fin el empoderamiento de la ciudadanía. Que ya iremos denunciando los errores y las miserias que vayan surgiendo. Como afirmaba una vieja representación teatral que vi en mi juventud –“La Muralla China”-, no se puede poner barreras a la Historia. Si al fin podemos, podremos y bien venido sea PODEMOS.
               Aunque yo no me quedo tranquilo del todo.
               La vida, y sobre todo la política, es muy injusta.
           

                                                                              Miguel Ángel Pérez Oca.